Friday, September 10, 2010
    

Destinos encantados

March 18th, 2008 by admin

De la costa atlántica a la Cordillera, una sucesión de incomparables atractivos. Datos útiles, pesca y platos regionales.

La sobrecogedora belleza de los paisajes de Santa Cruz -plasmados con mayor fuerza en el mar y la meseta- dejan una imborrable marca en los viajeros que se deciden a recorrer esta extraordinaria geografía. Entre esos mantos desprovistos de horizonte se ocultan lugares sugerentes, de poderosa atracción, obra de una Naturaleza privilegiada y en donde apenas se advierte la discreta mano del hombre. Desde la costa hasta la Cordillera, diez de esos sitios singulares.

RIO GALLEGOS
La avifauna que puebla la costa de la capital garantiza un espectáculo permanente para la vista. Son frecuentes los vuelos multitudinarios de gaviotas, albatros y cormoranes. La Reserva Costera Urbana Municipal fue creada para resguardar el humedal que forma la confluencia de los ríos Chico y Gallegos, con el azul intenso del mar como fondo impactante. Del circuito histórico, en Río Gallegos resaltan la Catedral levantada en 1900 con chapas y madera, el Museo de los Pioneros y el hotel París, fundado en 1906 como Grand Hotel. Es el único de la ciudad que conserva su mobiliario original.

La fauna autóctona (copada por guanacos, zorros grises o colorados, liebres y ñandúes) se muestra en el trayecto de 63 km hacia el sur: la formación geológica Pali Aike presenta un extraño paisaje de volcanes y la laguna Azul en medio de una caldera volcánica.

Informes: (02966) 436-920 / info tur@riogallegos.gov.ar / www.turis mo.riogallegos.gov.ar.

BOSQUE PETRIFICADO
En la estepa barrida por el viento, al noroeste de Santa Cruz y a 240 km de Puerto Deseado, el Monumento Natural Bosque Petrificado preserva troncos tumbados del bosque de coníferas, sepultado por erupciones volcánicas que siguieron a la irrupción de la Cordillera, en el período Cretácico. Hace 1.400.000 años, el clima gélido que devino congeló estos gigantes, que pasaron a ser los árboles petrificados más grandes del mundo. En su mayor parte, son pehuenes (araucarias) de hasta 30 m de largo y 2 m de diámetro, aunque a lo largo del sendero de mil metros también se pueden detectar impresiones de restos vegetales, especialmente helechos.

Hay que tener en cuenta que Jaramillo, el poblado más cercano, está ubicado a 120 kilómetros, el camino de 50 kilómetros que une la ruta 3 con el puesto del guardaparque es de ripio y está prohibido acampar en el yacimiento. Por eso, conviene llevar agua, abrigo, alimentos y combustible.

Informes: (0297) 444-3503 / ja ramillo-fitzroy@santacruz.gov.ar / www.patrimonionatural.com.

MONTE LEON
Unos 75 km al sur de Puerto Santa Cruz, a las 8 en punto se registra marea baja. El fenómeno permite bajar a la playa, caminar 300 m por la restinga -que en cualquier momento el mar vuelve a cubrir- y meterse en las fauces de La Olla, una de las formaciones naturales que resguarda el Parque Nacional Monte León en sus 28 km de costa y 60 mil ha de estepa. Así, a las corridas, se accede al agujero tallado por el agua en el paredón de grela. Una gruesa columna dibuja dos arcos de entrada al piletón de agua verdosa donde nadan macaes y sostiene el borde del techo natural desplomado.

En segundos, el agua vuelve a tapar pozos de cangrejos, rocas y algas y obliga a evacuar el lugar mágico. La calma general retorna en un morro con forma de león y tres escenarios copados: un islote -utilizado para extraer guano hasta hace una década- invadido por cormoranes, una playa con pingüinos y la meseta recorrida por guanacos, choiques, pumas y zorros.

Informes: (02962) 498-184 / pnmonteleon@yahoo.com.ar / www.parquesnacionales.gov.ar.

PUERTO DESEADO
Setenta km al sur de Caleta Olivia, la ruta 281 apunta hacia el mar. Unos 120 km más adelante, la sucesión de curvas y contracurvas conduce al paisaje rocoso y los gigantescos acantilados sobre el fondo turquesa que el océano le reserva a Puerto Deseado. El panorama, luminoso y multicolor, se presta, entonces, para procurar el contacto directo con la naturaleza, a través de paseos en barco o en kayak entre los murallones de la única ría de Sudamérica, sobrevolados por gaviotas, petreles, cormoranes, skuás y ostreros.

En otra excursión imperdible por una isla, la excitación vuelve a ir en aumento al subir una colina entre cañadones. Aquí hay que tratar de no pisar a los pingüinos magallánicos que anidan en pareja entre las rocas. Sobre el monte desértico y silencioso, donde se levanta un antiguo faro en desuso, el sol y el viento seco expresan toda su fuerza y obligan a volver al gomón.

Informes: (0297) 487-0220 / tu rismo@pdeseado.gov.ar / www.puer todeseado.gov.ar.

PUERTO SAN JULIAN
El paisaje vasto del mar y la meseta más el viento incansable que rara vez deja de soplar sobre la ruta 3 pueden causar alguna conmoción molesta. Entonces, para hacer frente al fastidio, nada mejor para realimentar el espíritu que un exquisito pejerrey al roquefort en Puerto Santa Cruz. Experimentados pescadores de esa especie, además de róbalos, mejillones y cazones, tienen su bastión en El Rincón. En los 25 km del Circuito Costero se suceden las playas más australes de la Argentina donde bañarse en el mar, como Cabo Curioso y La Cascada.

Tras 15 minutos de navegación entre toninas overas a los saltos, una lancha deja atónitos a los visitantes en la Reserva Provincial Golfo San Julián: palomas antárticas y gaviotas revolotean sobre 3 mil cormoranes. En el agua, otros miles de ejemplares vuelan rasante con el alimento en el pico, hasta alcanzar sus nidos, incrustados en el acantilado.

Informes: (02962) 45-2353/4155 /2076 / sanjulian@epatagonia.gov.ar / www.sanjulian.gov.ar.

CABO VIRGENES
Los dominios del Cabo Vírgenes parecen apropiarse de la periferia de Río Gallegos, pese a que el promontorio avanza en el mar bastante lejos de la ciudad: 134 km de ripio hacia el extremo sur de Santa Cruz. Pero ya en los primeros metros de la ruta la meseta deja traslucir un universo virgen -poblado casi exclusivamente por mitos, misterios, arbustos y animales- y que continúa como delgada lengüeta en el cabo. Un paisaje desolado, a merced del viento, que el mar azul verdoso comparte con el confín austral del continente.

No queda más que subordinarse a la autoridad de guanacos, choiques y zorros y deleitarse con el espectáculo que 80 mil parejas de pingüinos de Magallanes ofrecen al pie de un faro. Alrededor de la estancia Monte Dinero, el paisaje que se anticipaba monótono empieza a sorprender y uno queda relegado a un privilegiado sitial de contemplación. El entorno natural luce reluciente desde los 26 metros del mirador del faro, erigido en 1904.

Informes: 4301-0061/7 / shn@ hidro.gov.ar / www.hidro.gov.ar.

GLACIAR PERITO MORENO
Para quienes se disponen a poner pie por primera vez en el Parque Nacional Los Glaciares, los 80 km desde El Calafate se transforman indefectiblemente en un trayecto colmado de excitación. No es para menos. Recién una vez instalados en las pasarelas de la península de Magallanes -separada del frente del ventisquero por un angosto canal del lago Argentino- es posible tener una noción precisa de la opulencia del gigante de hielo, con sus 30 a 80 m de altura, 30 km de largo y un ancho que varía entre 4 y 8 km.

El trekking sobre hielo con grampones atados al calzado lleva a descubrir otros misterios del coloso. Así, se aprecian de cerca los nunatak (cerros de unos 700 metros en los que se posó el hielo), lagunas, ríos, sumideros (enormes piletones) y los chorrillos que los desagotan. Paseos embarcados desde Puerto Bandera facilitan el acceso (o, al menos, la vista en primer plano desde el lago) a otros glaciares.

Informes: (02902) 491-090/466 / info@elcalafate.gov.ar / www.turismo.elcalafate.gov.ar.

EL CHALTEN
El caserío fundado a las apuradas en 1987 a pasos de la frontera con Chile y cerca del lago Viedma crece aceleradamente. Hoy es un pueblo de calles de tierra y casas de estilo alpino. En restaurantes, hosterías, hoteles y campings de la “Capital Nacional del Trekking”, los pobladores agudizan la imaginación para recrear las proezas de los escaladores del cerro Fitz Roy (el mítico Chaltén de los tehuelches). La imponencia de la montaña se aprecia desde el camino que corre entre bosques a la par del río de las Vueltas, rumbo al lago del Desierto.

Hacia el sur de El Chaltén por las rutas 23 y 40, pasando por el legendario hotel La Leona, la hostería Helsingfors induce a dar cuenta de un asado de cordero patagónico. Alrededor, todo es una postal perfecta: un glaciar, una larga secuencia de picos nevados, un bosque disfrutado por huemules a salvo de humanos depredadores y el lago Viedma azul, celeste o verde, según lo disponga el sol. El plato fuerte está guardado en la parte más alta de la montaña: la laguna Azul, quieta y transparente, a la que se accede a a caballo.

Informes: (02962) 493-011 /in fo@casadeguias.com.ar / www.el chalten.com.

CUEVA DE LAS MANOS
Unos 800 negativos de manos de diversos tamaños y escenas de caza sorprenden en Cueva de las Manos, una cavidad natural del cañadón que se eleva 90 m desde el meandroso río Pinturas. Se organizan excursiones desde Los Antiguos (a 230 km), que atraviesan las localidades Perito Moreno y Bajo Caracoles. Para llegar desde la estancia Los Toldos, hay que descender una barranca empinada, cruzar el río por un puente y trepar por la pared opuesta. También se llega a través de una caminata de 12 km desde la estancia Casa de Piedra. Según los estudios arqueológicos, las figuras datan del año 7370 aC. al siglo X de la era actual. A la primera época corresponden las representaciones de cacerías, siguieron las manos y, finalmente, fueron pintadas formas geométricas, puntos y el sol. Es la mayor concentración de pinturas rupestres del país.

Informes: (156) 2842177 /info@patagoniaemotions.com / www.cuevadelasmanos.net.

LOS ANTIGUOS
Desde el espectacular balcón del monte Ceballos, a 2.500 m de altura, el entorno de Los Antiguos muestra matices ausentes en las tranquilas calles del pueblo. Al oeste, del otro lado de la frontera con Chile, las chacras se arraciman alrededor de la aldea Chile Chico. En dirección al lago Posadas, el cerro San Lorenzo (el más alto de la Patagonia sur) eleva su figura de 3.706 m, adornada por lengüetas blancas de glaciares.

Mientras los caballos se aprestan a retomar la cabalgata, el guía Federico Djeordjian anuncia al grupo de turistas la recompensa por haber alcanzado la meta: un recorrido matizado por degustaciones por algunas chacras. “Habrá cerezas, chocolates y licores”, promete. Entre las trece estancias productivas, también se aprecian magistrales tejidos de lana de oveja -realizados en telar, con técnicas tehuelches- y cultivos de tulipanes. En la zona, también es imperdible una visita al Parque Nacional Perito Moreno, donde bosques de lenga se superponen con la estepa, lagos transparentes y fósiles de animales primitivos.

Informes: (156) 2842177 /info@patagoniaemotions.com / www.lo santiguos.gov.ar.

Fuente: Cristian Sirouyan

Clarin.com

    

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